Nubes procedentes del sur – 25 Magazine: Issue 7

Nubes procedentes del sur – 25 Magazine: Issue 7

AA lo largo de las últimas cuatro décadas, Yunnan (un lugar con mucha historia y famoso por el cultivo de té) se ha convertido en poco tiempo en uno de las quince mayores productores de café, con una producción estimada de 130.000 toneladas métricas de Arábica en el año 2017.

ERIC BADEN, de Coffee Commune, investiga el impacto que la volatilidad de la determinación del precio de los bienes de consumo tanto en el té como en el café ha tenido en el panorama agrícola de Yunnan.

Grupos de brillantes nubes blancas atraviesan los majestuosos macizos montañosos, envolviendo los verdes y aterciopelados bosques subtropicales. Los manantiales que bajan de las montañas resplandecen con la luz del sol mientras que el agua cristalina fluye descendiendo para alimentar los arrozales, huertos y plantaciones de café y té. Esta tierra, con una belleza que deja sin respiración, es Yunnan, hogar de una gran diversidad de flora y fauna: una provincia del lejano sudoeste chino fronterizo con Myanmar, Laos y Vietnam. Es también el lugar de origen del té: con 2.300 años de edad, el árbol de té más viejo del mundo aún florece en la ciudad yunanesa de Lincang.

En comparación con su tradición en el cultivo del té, la historia del cultivo del café en Yunnan es muy reciente. Desde que se plantó el primer árbol de té en la aldea de Zhukula, introducido por el misionero francés Alfred Liétard en 1892, los cafetales han florecido a lo largo de los suaves inviernos y los calurosos veranos de Yunnan. Hoy en día, existen aproximadamente 35.000 familias en Yunnan que cultivan café, la mayoría de las cuales pertenecen a alguna de las 24 minorías étnicas aborígenes de la región, cada una con su propio dialecto, sus tradiciones y su cultura. El cultivo del café ha sido su modo de sustento durante varias generaciones.

Un modesto hogar en la aldea, típico de las aproximadamente 35.000 familias que cultivan café en Yunnan. La mayoría pertenecen a una de las 24 minorías étnicas aborígenes de la región.

Impacto en el mercado

A principios de los años 80, hubo un momento en el que la producción de café en la región experimentó un aumento exponencial. El mercado del café en ese momento estaba marcado por el creciente aumento en el consumo de café y en el impacto de la roya del café sobre los cultivos de Centroamérica, que llevó a extender el cultivo del cultivar Catimor, que fue el elegido gracias a su elevado rendimiento y a su resistencia a las enfermedades fúngicas. Puesto que se priorizó en el volumen, no se prestó mucha atención al efecto que la recogida y el procesado tenían en la calidad y, consiguientemente, en el precio. Pese a sus muchas cualidades (buen cuerpo y dulzor, acidez media) también presentaba una variedad de notas de sabor no deseables. Como resultado de ello, el café de Yunnan se fue vendiendo con un considerable descuento respecto al precio del mercado C con el paso de los años.

¿Por qué decidieron tantos agricultores de Yunnan que llevaban generaciones cultivando té arrancar de raíz sus árboles de té maduros y comenzar a cultivar café, un cultivo que no les resultaba familiar y que carecía de mercado doméstico? La volatilidad de los precios. El ímpetu que provocó el auge de la producción de café en Yunnan surgió como una combinación de una caída en los precios del té, que tardó una década en recuperarse, y un precio fuerte del café en el mercado de bienes de consumo, que marcó un máximo de 2,14 $ por libra a principios de los años 80. Espoleados por el éxito de un programa para el cultivo de café, que ayudó a los agricultores vietnamitas a recuperarse tras la guerra de Vietnam, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó otro programa para el cultivo de café en Yunnan para mejorar los medios de subsistencia de los agricultores de té de la región. Aquellos que convirtieron sus plantaciones para cultivar café experimentaron un aumento sin precedentes en sus ingresos, aupando la popularidad del café como sustituto del té cultivado en zonas de elevada altitud. A medida que los precios del café fueron retrocediendo respecto al pico alcanzado en 1986 (alcanzando un mínimo de 0,50 $ por libra en 1992), los agricultores de Yunnan dedicados al café resistieron: los precios del té tampoco habían llegado a recuperarse aún.

Zhan Li (izquierda) y Hei Bao Nong (derecha), ambos pertenecientes a la etnia minoritaria Lisu, supervisan cómo progresa el secado de un lote.

Desde entonces, los precios del café han ido oscilando considerablemente. Siguiendo a un nuevo pico en 2011 (2,88 $ por libra), desde entonces hemos experimentado una clara tendencia descendente que se materializó en un descenso en el precio indicativo compuesto C de la Organización Internacional del Café (ICO) hasta 0,95 $ por libra este mismo año, su punto más bajo en más de una década. Con el correspondiente ajuste según la inflación, dicho precio es equivalente al que se dio en 1992. Los precios del té alcanzaron su valor más bajo cuando el café alcanzó su punto más alto en 2011, animando a más agricultores a adoptar en sus plantaciones en cultivos de café. Aunque el mercado siguió cambiando: los precios del té empezaron a aumentar de nuevo mientras los del café comenzaban un declive que ha continuado a lo largo de la década. Dado que, debido a las estructuras del mercado (marcadas por los oligopolios) los precios del café y el té desafían a menudo a la ley de la oferta y la demanda, los agricultores están constantemente dando bandazos, como un junco en una tormenta.

Una plantación de café de Yunnan se arranca de raíz para hacer sitio a una nueva plantación de naranjos y de té.

No se lleve a engaños: lo que puede parecer un comportamiento oportunista en realidad es una lucha por la supervivencia en la que a los agricultores les queda muy poca elección. En Yunnan, la mayoría de las plantaciones de café tienen poca tierra que explotar, es decir, son plantaciones menores de tres acres, en las que trabajan y conviven familias con miembros de hasta tres generaciones. Como término medio, una familia produce cerca de 1.500 kg de café al año, lo que traducido a los precios del café verde de hoy en día supone unos ingresos por hogar, una vez descontados los costes de producción, de 5 $ al día. Esta cantidad no es suficiente para alimentar a la familia, pagar el transporte para llevar los niños a la escuela durante todo el año y ahorrar en caso de emergencias médicas o para introducir mejoras en sus austeras casas de aldea. Cuando tienes muy poco y tus ingresos cada vez se reducen más aunque trabajes sin descanso, acabas perdiendo la esperanza. Pasar continuamente del té al café es un acto de desesperación que solo colabora a empeorar la situación de los agricultores: supone volver a empezar con plantas menos maduras y habiendo olvidado parte de los conocimientos más importantes anteriormente adquiridos.

Una nueva esperanza

Existe la esperanza de poder acabar con este ciclo, no solo para que las comunidades del café no tengan que volver a enfrentarse una y otra vez con el mismo dilema, sino también para poder desarrollar todo el potencial encerrado en términos de calidad del café en una época en la que el cambio climático amenaza al suministro de café en todo el mundo. En enero de 2016, el gobierno provincial de Yunnan estableció el Yunnan International Coffee Exchange (YCE), marcando un nuevo rumbo paran la industria del café en Yunnan. Hoy, el objetivo es la calidad antes que la cantidad. A través de colaboraciones con el Coffee Quality Institute (CQI), la Specialty Coffee Association (SCA) y la International Women’s Coffee Alliance (IWCA), el YCE trabaja para equipar y apoyar económicamente (y recompensar) de forma sistemática a los productores de café de la región que cumplan con un estándar recientemente establecido, y que enfatiza la homogeneidad y una taza limpia.

Se presta mucha atención y cuidado durante el procesado con el fin de desarrollar unas características positivas en la taza.

Las iniciativas privadas que se llevan a cabo en la región complementan a los programas del YCE, y su objetivo es producir microlotes que obtengan la aprobación de los exigentes compradores y tostadores de café de especialidad de los mercados americano, europeo y australiano. Es fundamental recibir los comentarios y opiniones de las partes interesadas para poder desarrollar en potencial de la región: los compradores y tostadores de todo el mundo pueden participar en la preparación de Yunnan para el mercado de especialidad evaluando muestras de las plantaciones participantes. En algunos casos concretos, una opinión cualitativa y estructurada puede llevar a realizar determinadas modificaciones en el procesado con la finalidad de adaptarse a las preferencias de los compradores de diferentes mercados.

Li Xiu Zhen (izquierda) y Yu Hua Mei (derecha), también de la etnia minoritaria Lisu, trabajan eliminando los defectos del café verde durante el secado.

Subiendo el listón de la calidad y la homogeneidad, y desarrollando microlotes de café de especialidad de excelente calidad, estas iniciativas proporcionarán a los compradores y tostadores oportunidades nuevas, interesantes e incluso únicas para tostar mezclas innovadoras y orígenes singulares. Para los agricultores de Yunnan dedicados al café, esto supone la esperanza de comenzar un nuevo ciclo: un ciclo con una mejora gradual de sus ingresos, animándoles a seguir mejorando la calidad de su café y permitiéndoles invertir de cara a las próximas generaciones. ◊

ERIC BADEN es el fundador y director general de Coffee Commune, una empresa «metida del lleno en la cadena de valor» de Yunnan, China.

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